Inmunofluorescencia 2016-10-04T08:41:20+00:00

Inmunofluorescencia

Las técnicas de inmunofluorescencia directa permiten la detección de inmunoglobulinas (IgG, IgA, IgM) y fracción 3 del complemento, cadenas ligeras lamba y cadenas ligeras kappa sobre tejido congelado. Sus aplicaciones más comunes son el estudio de enfermedades ampollosas o inmunitarias sobre biopsia cutánea y la clasificación de glomerulopatías en biopsia renal. Los resultados deben interpretarse siempre en conjunto con los hallazgos de microscopía óptica y la información clínica.

Para la clasificación de enfermedades ampollosas, debe efectuarse la biopsia en la piel eritematosa perilesional. Puede ser, además, de utilidad el estudio de la fractura osmótica de la unión dermoepidérmica, que consiste en provocar un clivaje hiperosmolar subepidérmico a nivel de la lámina lúcida y detectar posteriormente “in situ” la localización de las inmunoglobulinas en el techo o en el suelo del clivaje. En los casos de lupus eritematoso, debe obtenerse biopsia de la lesión y para el “lupus band test”, debe biopsiarse piel sana de áreas no fotoexpuestas.

Las muestras de biopsia renal, sólo serán valorables si contienen glomérulos.

En general, todas las muestras para inmunofluorescencia deben remitirse al laboratorio lo antes posible, en fresco, humedecidas con suero o PBS para evitar su desecación. Antes y durante el transporte, pueden mantenerse en nevera (2-8º), pero nunca en congelador.